Bizcocho chifón de chocolate


Este tipo de bizcocho es el nuevo favorito en mi casa y es porque está buenísimo!! Es muy muy esponjoso y no pesa nada en la tripa, además resulta súper apetecible y llama mucho la atención lo gigante que queda!


Se parece mucho a los angel food cake pero en este caso sí que se usan yemas de huevo y aceite como componente graso de la receta, lo que le da mucha más jugosidad.



Bizcocho chifón de chocolate

Ingredientes

  • 50gr cacao en polvo

  • 180ml agua hirviendo

  • 230gr harina

  • 270gr azúcar

  • 1 y 1/2 cucharaditas bicarbonato

  • 1 pellizco de sal

  • 120ml aceite vegetal

  • 7 huevos grandes (con las claras separadas de las yemas)

  • 1cdita vinagre blanco

  • 1cdita extracto de vainilla

Preparación

En un cuenco mezclar el cacao en polvo tamizado con el agua hirviendo hasta formar una pasta. Dejar reposar 15 minutos para que el cacao se hidrate bien y la mezcla se enfríe un poco.


Precalentar el horno a 160ºC con calor arriba y abajo y sin ventilador.


En un bol grande, tamizar la harina junto con la sal y el bicarbonato y reservar.


En el bol de una batidora con el accesorio de varillas, empezar a batir las claras a velocidad media 3 minutos junto con la cucharadita de vinagre. Luego, añadir 2 cdas del azúcar y subir la velocidad a alta hasta que se monten a punto de nieve y formen picos firmes.


Reservar las claras en un bol aparte y después poner en el mismo bol de la batidora (no hace falta limpiarlo) las yemas con el resto del azúcar. Batir a velocidad media 4 minutos.


Cuando el cacao ya esté templado, mezclar con el aceite y la vainilla.


Bajar la velocidad de la batidora y añadir poco a poco la mezcla de aceite y cacao y batir lo justo para que quede todo bien incorporado.


A mano y con ayuda de la varilla de la batidora, un batidor grande o una espátula, incorporar con movimientos envolventes 1/3 de las claras. Agregar la mitad de los ingredientes secos e integrar a la masa de la misma forma. Seguir alternando con las claras hasta que quede una masa muy suave y llena de aire. Hay que asegurarse de que no quedan restos más densos en el fondo del bol.


Este procedimiento hay que hacerlo muy suavemente porque el que crezca correctamente el bizcocho y que quede tan tierno depende sobre todo de este paso.


Verter la masa en el molde de angel food cake ¡sin engrasar! y hornear durante 50 minutos aproximadamente. Yo os recomiendo dejarlo esos 50 minutos y a partir de ahí ya comprobar si está hecho con ayuda de un palillo, porque si abrís el horno antes de tiempo corréis el riesgo de que se baje de golpe y se quede apelmazado.


Sacar del horno e inmediatamente dar la vuelta al molde apoyando sus patitas en una superficie recta y dejar enfriar por completo boca abajo.


Esto se hace por el mismo motivo que con los angel food cake, y es porque al darle la vuelta los huequitos que se formaron al crecer el bizcocho se estiran y así se mantiene esa esponjosidad característica del bizcocho. Si se deja enfriar boca arriba, el bizcocho se hunde, se queda a la mitad de lo que había crecido y además se forma una costra rara por el apelmazamiento.


Cuando esté frío, pasar una espátula por los bordes y el tubo central y desmoldar en el plato de presentación, pasando una espátula también por la base para que no se rompa al despegarse del molde.


Vais a ver que a este bizcocho no le hace falta ningún complemento y que no vais a poder aguantar sin repetir!!