AVENA: 3 formas diferentes



Como podéis ver en mi Instagram y en otras recetas anteriores como en la granola de harina de algarroba o en el smoothie bowl de banana y kiwi, me gusta mucho usar la avena y sobre todo en el desayuno.


La avena no es algo muy apreciado y no todo el mundo sabe cómo prepararla o con qué combinarla para que no sea una simple masa sin sabor. Por eso, he decidido enseñarlos estas tres ideas de cómo me gusta a mí tomarla y que no tienen absolutamente ninguna complicación!!


Para hacer todas las recetas he usado tazas medidoras en las que media taza equivale a una capacidad de 125 mililitros.


1. Avena de fresas con crema anacardos

Esta receta me gusta porque la jugosidad de las fresas y porque su acidez va muy bien con el sabor intenso de la crema casera de anacardos.


Además esta es mi versión rápida de avena al microondas y es lo mejor para los días en los que no tienes nada de tiempo para cocinar por la mañana!!

Ingredientes

  • 1/2 taza avena

  • 1/2 taza de leche

  • 1/4 taza agua

  • 5-7 fresas troceadas

  • 1 puñado de anacardos tostados

  • Canela y pasas (opcional)

Preparación

Para hacer la crema de anacardos simplemente hay que ponerlos en una procesadora de alimentos y batir mucho rato hasta que se quede una crema de la consistencia que se quiera. Yo añadí un poco de agua y un pellizco de sal para que fuera un poco más ligera.


Si no os gustan los anacardos, podéis sustituirlos por cualquier otro fruto seco o incluso si os sentís inspirados, podéis hacer mi receta de nutella casera que también es deliciosa!


Trocear bien las fresas y echar la mitad en un cuenco apto para el microondas y que no sea muy bajito. Agregar la avena con la leche, el agua y, si queréis, un poco de canela.


Calentar en el microondas 1 minuto o minuto y medio aproximadamente, hasta que veáis que se empieza a inflar un poco la avena y que ha absorbido el líquido.


Poner el resto de las fresas, una cucharadita de la crema de anacardos y alguna cosa más que queráis, como he hecho yo con las pasas para darle un dulzor extra ya que no puse nada de azúcar. Ya está lista!


2. Avena de plátano y chía

Esta es, sin duda, mi favorita de las 3 recetas porque el plátano queda perfecto en la avena y además como se deshace al calentarlo, queda un sabor súper dulce y riquísimo.


Esta versión dulce es la que hecho al fuego en una cazuela normal, para aquellos a los que no les gusta usar el microondas por la mañana!

Ingredientes

  • 1/2 taza avena

  • 1/2 taza leche

  • 1/2 taza agua

  • 1 plátano troceado

  • 1/4 cdita canela

  • 1 cdita chia

  • Almendras tostadas (opcional)

En una cazuela, echar 2/3 del plátano troceado junto con la avena, la leche, el agua, la canela y las semillas de chia.


Calentar a fuego medio y remover bien con una cuchara de madera o con una espátula. Va a hervir mucho y muy rápido, y además tiende a pegarse con facilidad si paráis de mezclar. Remover hasta que coja la consistencia que queráis y pasar al bol donde lo vayáis a tomar.


Poner encima el plátano restante, un poco de semillas de chia y espolvorear unas almendras troceadas. Ya veréis que os encantará.

3. Avena con champiñones y tomates cherry

¿Avena salada? Pues sí, y está ¡buenísima!

Normalmente la avena se conoce por su uso para elaborar las típicas gachas o porridge inglés, pero a mí me encanta tomarla con setas o alguna verdura y os garantizo que no os vais a arrepentir de probarlo.


Podéis cambiar la mitad del agua por leche si queréis una avena más cremosa.

Ingredientes

  • 1 puñado de champiñones laminados

  • 1/2 taza avena

  • 3/4 taza agua

  • Tomates cherry

  • Tomillo, sal y pimienta


Preparación

En una cazuela echar un poco de agua o una gotita de aceite y saltear los champiñones.


Mientras van reduciendo de tamaño y poniéndose un poco tostados, añadir un pellizco de sal y un poco de pimienta y tomillo.


Cuando veamos que estén hechos, separamos unos pocos para la decoración y añadimos al resto que está en la cazuela el agua seguido de la avena.


Como con la avena de plátano, remover sin parar a fuego medio hasta que tenga la textura que se quiera.


Transferir al bol donde se vaya a servir, y poner encima los champiñones reservados, unos cherrys cortados por la mitad y, si queréis, unas gotas de salsa de soja que os aseguro que le va a dar un toque diferente y sabroso a este plato!!


Espero que os gusten las tres ideas que os traigo y estoy pensando en hacer este tipo de post con otros ingredientes o tipos de comida como ensaladas o algo parecido... ¿Tenéis alguna idea?

Dejadme un comentario si queréis que haga algo en concreto para la próxima receta!!